Sinopsis: Un policía de Nueva York (Bruce Willis), que está terminando su carrera, recibe la orden de trasladar a un testigo protegido, un charlatán envuelto en cientos de triquiñuelas, las 16 calles que separan su comisaría de los juzgados. Obviamente, el corto trayecto se convertirá en una odisea al encontrar por el camino a todos aquellos que no quieren que el testigo declare.Richard Donner es, fue y será un gran director de cine. De eso no me quedan dudas. Desde aquella joyita del género de terror titulada “La Profecía” (“The Omen” 1976), pasando por sus cuatro cintas de “Arma Mortal” (“Lethal Weapon”), y también por una muy entretenida cinta de acción como fue “Asesinos” (“Assassins” 1995), con Sylvester Stallone y Antonio Banderas, entre muchas otras, Donner ha dado muestras de ser un director que sabe lo que quiere cuando se pone detrás de una cámara, y esto verdaderamente se nota bastante en la muy entretenida cinta que comento el día de hoy. “16 Calles” es un policial hecho y derecho. Un filme sumamente entretenido que nos brinda una de las mejores actuaciones que le he visto a Bruce Willis en los últimos tiempos.
La película comienza mostrándonos la penosa vida que lleva un policía de Nueva York (Bruce Willis), quien preso de la bebida y de algún problema del pasado, deambula de un lugar a otro dentro de la comisaría, sin la más mínima gana de hacer algo para pasar su día de la manera más normal posible. Su vida está en un pozo insalvable (o por lo menos eso es lo que nuestro protagonista cree) y a esta altura no hay nada que pueda ayudarlo. Para colmo, y muy a su pesar, se le encarga la pesada tarea de llevar a un testigo protegido hasta el juzgado que se encuentra exactamente a 16 calles de su comisaría. El problema principal comenzará cuando a la primera parada que realice a pocas cuadras del precinto, su testigo reciba un intento de asesinato frustrado, lo cual obligará a nuestro detective a cuidar la vida del mismo a toda costa y tratar por todos los medios de que llegue a testificar al juzgado en el límite de tiempo establecido.
Richard Donner manejó el ritmo narrativo de manera muy convincente, brindando innumerables planos secuencia para que no se corte en demasía la continuidad que la cinta requiere por lo que el guión plantea. Además supo filmar escenas de acción francamente muy interesantes, desde muy buenas balaceras hasta una tremenda secuencia ocurrida dentro de un autobús, por lejos de lo mejor de la cinta.
En el rubro actuaciones, tenemos un dúo excelente conformado por Bruce Willis y el brillante David Morse, quienes se la pasan absolutamente todo el metraje de un lado y del otro de la ley. Bruce Willis personifica de manera muy convincente a un policía totalmente desanimado y enemistado con la vida, que de pronto verá en la protección de su testigo, una forma de redención a hechos de su pasado. Por otro lado, David Morse brinda (cuando no!) una tremenda actuación como un policía corrupto que tratará por todos los medios de eliminar al testigo que puede literalmente arruinarle su vida, no sin antes tratar de convencer a nuestro detective protagonista de que la mejor forma de salvarse es definitivamente mirar hacia otro lado. Por último tenemos a Mos Def, protagonizando a Eddie Bunker, el testigo protegido que será perseguido durante toda la cinta y que sufrirá penurias a más no poder. En líneas generales, su actuación es buena, pero creo que esto más que nada dependerá del gusto del público, ya que la manera en que se ha encarado a su personaje es un tanto rara.
En conclusión, “16 Calles” es un muy entretenido policial. Muy bien filmado, muy llevadero en todo sentido y con convincentes actuaciones de todo el elenco, sobre todo de Bruce Willis y de David Morse. Más que recomendable si se quiere pasar un buen rato viendo un policial hecho y derecho.
Calificación de la Película: Muy Buena.
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